Tu hijo aún está aprendiendo a masticar de la manera correcta, así que evita darle alimentos duros, pegajosos o difíciles de masticar, ya que pueden aumentar el riesgo de que se atragante. Entre estos alimentos encontramos:
(solo se necesita poner una capa delgada encima de otros alimentos, como tostadas)
(uvas, perros calientes, tomates, etc.)
Asegúrate de que tu hijo esté sentado y bien sujeto en una silla alta para niños cuando esté comiendo.
Dale tiempo para que coma sin prisa.
Evita que hable mientras come.
La garganta de un niño pequeño es del tamaño de una moneda de cinco centavos, así que corta los alimentos grandes en trozos pequeños.
Incluye comida de todos los grupos alimenticios.